Investigación aporta dividendos al tabaco (+video)


estación experimental del tabaco en San Juan y Martínez

El 31 de enero la Estación Experimental del tabaco de San Juan y Martínez cumplirá 75 años. Es la segunda entidad de ciencia más antigua del país, después del Instituto de investigaciones fundamentales en agricultura tropical (Inifat) y la primera de su tipo en la nación.La entidad no se detiene en sus investigaciones, una de ellas Método de dignóstico nutricional y de cosecha del tabaco obtuvo el pasado año la condición de relevante.

Su autor es el máster en ciencias del cultivo del tabaco Alejandro Izquierdo Medina y el estudio ya está introducido en todas las áreas del cultivo del tabaco , para lo cual se imparte un curso a los supervisores de la Empresa Hermanos Saíz, la de San Luis y Pinar del Río que atienden tabaco tapado.

La investigación se extendió de 1997 a 2004 y comenzó como un proyecto para determinar las causas de la mancha verde, las cuales fueron encontradas y se aplican las medidas para evitarla.

En ello influyen el clima y la nutrición. La cosecha anterior a la de 2004-2005 se perdió casi toda por esa razón. En dicha fecha comenzó a aplicarse la investigación, de la cual salieron numerosas recomendaciones para la nutrición  y el manejo de la cura del tabaco.

Una de las medidas que dio por resultado el trabajo fue que en la fertilización hay que aplicar el 50 por ciento de nítricos y la misma cantidad amoniacal.

Comenzó entonces la aplicación de micronutrientes para dilucidar las causas de la mancha verde, cuya razón fundamental era el estrés oxidativo.

También se investigó sobre las manchas amarillas en las hojas, otras que aparecían húmedas, así como las llamadas venas de alambrillo.

Con el inicio de la investigación los rendimientos del productor aumentaban más de 20 000 pesos por hectárea, empleando en ello toda la tecnología, incluida la fertilización y el diagnóstico.

Se derribaron varios mitos, uno de ellos: se decía que la planta maduraba dos hojas de abajo para arriba y se descubrió que no era así.

El tabaco necesita para su buen desarrollo días soleados y noches frías, la investigación, que es una metodología, permite prever cuando es mejor el clima para ello y mejor aún, posibilita anticipar si será o no un buen año para el cultivo.

Este año que pasó fue un malo, apunta el investigador, porque enero tuvo un incremento del ozono troposférico, que produce manchas que invalidan las hojas para emplearlas en la confección de puros.  El tabaco se cosechó bajo condiciones de estrés, apunta Izquierdo Medina.

Vodpod videos no longer available.

¿Cual es la receta para disminuir esos efectos?

 “Lo más aconsejable es sembrar lo más temprano posible, pero como el clima puede variar lo mejor es que las plantaciones no sean de forma masiva, sino por decenas de días ”, argumentó.

La estación tiene un laboratorio de Química que permite con un microsmómetro  determinar la concentración osmótica de la savia de la hoja.

A partir del pasado año la investigación ganó en su introducción con  la compra de un  equipo para medir la clorofila que costó alrededor de 1 500 dólares, ahora está a unos 730.

Si la fertilización no se realizara como indicó la investigación, según el clima y el suelo, los resultados en la producción habrían sido peores.

Para la estación el equipo facilitará prestación de servicios a los productores como el de formulación de micro elementos (minerales para la fertilización, de los cuales se fabrican en la entidad unos mil litros).

El equipo para determinar lo relacionado con la clorofila se llama Spad-502 y ya lo poseen la empresa Hermanos Saíz, de San Juan, y  la tabacalera de San Luis y Pinar del Río. Es muy fácil de manipular.

Alejandro Robaina, el conocido productor de tabaco ya fallecido, conoció de la existencia de estos aparatos y compró uno.

El spad es una unidad de medida de la clorofila. La postura cuando va a ser plantada necesita 37 spad o más; si no los tiene hay que hacer una aplicación de fertilizantes.

Desde el 2004 para acá se imparten seminarios a los productores sobre estos temas. De hecho el investigador tiene una base de datos sobre todas las mediciones que él les realizó.

Una investigación comenzada hace años se enriqueció con la llegada de la tecnología y ahora permite hacer predicciones muy precisas y tomar las medidas adecuadas, no por gusto en la dirección de la estación nos dijeron que lo último en tabaco lo tenía este master en ciencias de dicho cultivo.

Tomado de Investigación aporta dividendos al tabaco

Otros datos de la Estación Experimental del tabaco de San Juan y Martínez

Según la enciclopedia colaborativa cubana ECURED, es la segunda institución científica más vieja de Cuba. Fue inaugurada el 31 de enero de 1937, en San Juan y Martínez, Pinar del Río con la finalidad de restablecer las variedades que regirían la producción tabacalera de Vueltabajo.

Contaba entonces con un investigador auxiliado por algunos trabajadores y técnicos. Lograron establecer la Criollo y la Corojo, y por los años sesenta crearon la C-30, de altos porte y rendimiento, pero cuya calidad no superaba a las ya existentes.

En la Estación laboran 112 trabajadores, de ellos 12 investigadores y 19 especialistas, el centro ha devenido protagonista principal de los adelantos técnicos introducidos en el desarrollo de la solanácea.

Se considera que el 40% del éxito en esta producción depende de la variedad; el resto lo proporciona la tecnología: laboreo de los suelos, aplicación de enmendantes orgánicos, técnicas de riego, cultivo, secado y fermentación, entre otras.

Desde los primeros años del siglo XX ya se percibía el interés que existía en el país de contar con un centro que se dedicara al control técnico de la producción de semillas, su comportamiento en el suelo y otras cuestiones relacionadas con la producción tabacalera.

En documentos que datan de 1935 reza la necesidad de prestarle mayor atención al mejoramiento de nuestros productos, como ya lo estaban haciendo otros países, a los cuales antes les interesaba nada más el hecho de abastecer los mercados y no imponerse por la calidad. Quedaba sentada así la impronta de crear una verdadera estación experimental.

El acto no se hizo esperar y dos años después surgía la Estación Experimental del Tabaco, que incorporó a su trabajo varias líneas de investigación, entre las que se encontraban el análisis de tierra y agua empleadas en el cultivo y regadío del tabaco, respectivamente, y empleo de estercoleros para la preparación de abono orgánico.

Según recoge el memorando histórico de la Estación, en los inicios se presentó un plan de 15 experimentos para investigar con bases científicas la Fertilización del tabaco, el efecto del agua en los tejidos y el color, aroma y composición química de su hoja.

Una de las características de la institución sanjuanera es que los logros científicos, tanto propios como del Instituto Nacional del Tabaco, se extienden de inmediato y enriquecen la cultura tabacalera acumulada en los vegueros pinareños.

Una labor constante de extensionismo y vínculos muy estrechos con los productores líderes, permite a investigadores y especialistas retroalimentarse permanentemente con los resultados.

Desde hace varios años la Estación Experimental asumió la capacitación de la rama en la provincia. Alberto Guerra desempeña esa responsabilidad y es a la vez director de la escuela que en estos momentos se acondiciona para preparar al personal técnico posgraduado y a cuadros del sector. Incluso, afirma, a partir del próximo curso apoyará a la Sede Municipal Universitaria en la carrera de Agronomía.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s