Santiago de Cuba: patrimonio y turismo estrechan lazos


Santiago es un territorio patrimonial donde coexisten una variedad de paisajes esculturales,  condición que le asegura al turista mantener el interés por ver y disfrutar lo singular y diferente.

Cumplir 500 años ha sido motivo de orgullo y satisfacción para las primeras villas cubanas. En el caso de Santiago de Cuba, la celebración se unió al compromiso de alcanzar una ciudad mejor para sus ciudadanos, santiagueras y santiagueros, que fruto de la inteligencia y el trabajo de su pueblo vio renacer su belleza y funcionalidad, logró resaltar los valores de su patrimonio cultural, supo incrementar la calidad de sus servicios básicos, y creó nuevos lugares para la recreación y el ocio, todo ello acompañado de la especial sensación de que se transitaba por el buen camino y que nunca se perdería el terreno conquistado.

La ciudad y el territorio estaban en condiciones para enfrentar un nuevo reto, pronunciarse por un desarrollo sostenido del turismo, teniendo en cuenta su capacidad potencial para hacerlo y el ánimo de su pueblo por incrementar su participación en esta actividad, que se comporta hoy como una locomotora de la economía mundial y, de igual manera, da un impulso sustancial a la economía cubana.

Santiago cuenta con una base patrimonial excelente por sus valores y variedad; con ello se podrá dar respuesta al turista más exigente. No siempre es posible encontrar un lugar con tres componentes del patrimonio mundial –reconocidos por la Unesco– y 51 monumentos nacionales que resumen la trayectoria heroica de la nación junto a exponentes de una cultura singular de fuerte arraigo caribeño y portadora de una riqueza expresiva en la música, el pregón y la danza, entre otros.

Santiago se reconoce a sí misma como caribeña y lo hace no solo por el hecho de ser centro geométrico del Caribe insular, sino por su vinculación histórico-cultural con esta región geográfica, por la carga de espiritualidad recibida de siglos de intercambio e influencias. Y esta condición de cercanía, se hace más palpable cada año al celebrarse la Fiesta del Fuego –el Festival del Caribe–donde con la participación activa de representantes de la región se lleva adelante un programa de actividades culturales, académicas y de diversa índole que permiten decir que en esos días la capitalidad cultural del Caribe se mueve y vive con intensidad en tierra santiaguera.

Paisajes histórico-culturales

El paisaje histórico urbano de la ciudad, caracterizado por mostrar los valores y peculiaridades del urbanismo y la arquitectura colonial, republicana y revolucionaria, donde la localización geográfica regaló al emplazamiento citadino una amplia bahía, una topografía movida, provocadora de la condición de estar rodeada por tres cordilleras de montañas, y que dotan al núcleo urbano de sus atributos como ciudad: paisaje, anfiteatro, mirador, laberíntica y ondulante. Todo lo cual provoca sensaciones múltiples a favor del recorrido, el deseo de desandarla para entenderla y disfrutarla. A este reconocimiento material dela ciudad, se suma el vivir la experiencia singular de una ciudad hospitalaria, solidaria, musical y pública, donde el contacto social–el conocer la gente– se convierte en otro atractivo más. El carnaval, sus fiestas populares, eventos culturales y científicos, junto a la vida cotidiana, generan un marco adecuado para que el turismo disfrute de una sociedad llena de matices y encantos.

El paisaje fortificado de la bahía, donde puede disfrutar el turismo del Sitio Castillo del Morro San Pedro de la Roca, que ostenta desde 1997 la condición de Patrimonio de la Humanidad, con lo cual quedó reconocida su excepcionalidad patrimonial, al ser considerada como una de las piezas fortificadas más importante del Renacimiento Militar Italiano adaptado a las condiciones del Caribe. Integrante esencial del Caribe fortificado, puede formar parte de la agenda de evaluación de los proyectos turísticos integracionistas del Caribe.

El paisaje asociativo El Cobre, localizado en las inmediaciones de la ciudad de Santiago de Cuba. El poblado minero de El Cobre, surgido en el propio siglo XVI, tiene una larga historia acompañada de tres componentes esenciales: la minería, la religión y la esclavitud. Es sede del Santuario Nacional dedicado a la Virgen de la Caridad del Cobre, Patrona de la religión católica en Cuba, sitio de peregrinaje y devoción de fuerte arraigo popular. El sitio contempla las antiguas minas del mineral de cobre y es posible visualizar las diferentes formas extractivas del mineral que en el período colonial se valió del trabajo esclavo. La Unesco, al proponer la Ruta del Esclavo por América, señaló a El Cobre como sitio significativo vinculado a la rebeldía esclava, hecho que quedó materializado con la construcción en lo alto de un cerro cobrero de un monumento al Cimarrón, en homenaje y representación de las ansias de libertad. Visitar este paisaje resulta de una fuerte carga espiritual y sin dudas el encuentro con un lugar significativo de la cultura cubana.

El paisaje arqueológico cafetalero, declarado desde el año 2000 como Patrimonio de la Humanidad, primero vinculado con el café, y que reconoce la construcción desde principios del siglo XIX de un paisaje cultural cafetalero, realizado por la inmigración francesa que, salidos de Saint Domingue y motivados por la Revolución de Haití, encontraron en las montañas santiagueras el lugar más a propósito para ese cultivo. Construyeron un emporio productivo que con el paso del tiempo se convirtió en un paisaje arqueológico y que hoy –reconocido como Patrimonio Mundial–se muestra como una herencia singular donde se disfruta tanto del modo de vida de aquellas primeras plantaciones como de la naturaleza exuberante donde ellos se localizan. El cultivo del café continúa siendo un renglón económico importante de la región.

El paisaje conmemorativo del Cementerio Patrimonial Santa Ifigenia, lugar de culto, veneración y silencio, es a su vez, lugar significativo por sus valores históricos y artísticos. Allí reposan los restos de hombres prominentes de Cuba y América, encabezados por nuestro Héroe Nacional José Martí y el Padre de la Patria, Carlos Manuel de Céspedes. Recorrer la necrópolis santiaguera es también un encuentro con el arte funerario, sus múltiples expresiones y su calidad de realización. De igual forma resultan atrayentes los epitafios y costumbres para preservar la memoria de sus antepasados.

El paisaje arqueológico subacuático, modalidad del patrimonio de singular comportamiento y que en este caso se representa esencialmente por los integrantes del Parque Arqueológico Subacuático Guerra del 98, donde fue hundida la flota española del Almirante Pascual Cervera y Topetey que resultaría un paso decisivo en el fin del dominio colonial español en América. Esta página singular de la historia americana, unida a las peculiaridades de los pecios implicados y la riqueza del paisaje natural circundante, entregan una experiencia extraordinaria de encuentro con la historia y la naturaleza.

Tradición renovada

La ciudad histórica de Santiago de Cuba, es portadora de una cultura popular viva, que late en sus calles, donde expresiones culturales como la Tumba Francesa, la Carabalí Olugo, la Carabalí Izuama, la conga de Los Hoyos, entre otras agrupaciones centenarias, rememoran y actualizan una manifestación ancestral que nutre la cultura de nuestros días. Junto a ellas el bolero, la trova y el son se comportan como ambiente idílico de la ciudad tradicional que aun así no cesa en su afán creativo de la música popular cubana. La cultura del café, del ron y la tradición culinaria configuran un escenario capaz de alentar la búsqueda de opciones al paladar más exigente.

Santiago, por otra parte, posee, actualiza y amplía toda una serie de servicios turísticos que permiten cumplimentar un universo de actividades, junto a su disponibilidad de hoteles, hostales, restaurantes, centros recreativos y de ocio, entre otras, acompañadas hoy de los emprendedores (trabajadores por cuenta propia y cooperativas) contemplados en el nuevo modelo económico cubano, que facilita la participación de la población receptora en los beneficios que genera el turismo.

Los trabajos de revitalización y puesta en valor del patrimonio cultural que resultaron delos últimos años de trabajo a favor de la ciudad y sus ciudadanos, le puede mostrar al turismo la nueva fachada de la ciudad en su interacción con el mar y su bahía, a través del sistema de espacios públicos del Paseo Marítimo y donde se encuentran el restaurante Club Náutico, la cervecería de nuevo tipo Puerto del Rey y muchas de las instalaciones que apoyan la magia y la historia del ron santiaguero, al que no pocos catalogan como el mejor del mundo.

Podrá apreciar el corredor Patrimonial delas Enramadas, eje comercial y cultural el que a modo de columna vertebral del Centro Histórico une por medio de un sendero peatonal la parte alta y baja de la ciudad, o sea, hasta el encuentro con el mar. Existen allí comercios diversos, tiendas de artesanía, hoteles, restaurantes y otros servicios, sumado a un especial vínculo con el sistema principal de plazas de Santiago de Cuba: Carlos Manuel de Céspedes, antigua Plaza de Armas, el Parque Aguilera, antigua Plaza de Dolores y el Parque de la Libertad, antigua Plaza de Marte, todos ellos centros dinámicos de la vida urbana, reservados para el contacto social, el intercambio y la cultura.

Encantos de una Historia

Cuenta la tradición que solo se conquista Santiago al ocupar y disfrutar la estancia en el Parque Céspedes, corazón dela ciudad y área de origen de su fundación, allá en el verano de 1515. Y es que al estar allí se respiran los 500 años de historia y cultura santiaguera. En ella se conserva la casa de los primeros gobernadores de la isla de Cuba, o Casa de Diego Velázquez –hoy Museo de Ambiente Histórico Cubano– y uno de los ejemplos trascendentes donde explicar el origen de la arquitectura cubana. También está la Santa Basílica Metropolitana Iglesia Catedral, verdadero monumento de la historia y la cultura, ya que entre otros valores, entre sus muros, en la Capilla de Música, el presbítero Esteban Salas compuso las primeras composiciones de la música cubana.

De igual forma, frente a ella se yergue el Palacio de Gobierno Municipal, otra espléndida obra de arquitectura, que posee en su típica fachada un balcón central, desde donde el primero de enero de 1959, el líder Fidel Castro Ruz anunciaba a Cuba y el mundo, el triunfo de la Revolución Cubana.

Muchos momentos de la historia de Cuba tuvieron por escenario este espacio público y es por ello que cada 31 de diciembre se realiza como tradición de la ciudad la Fiesta de la Bandera, un momento de unidad de su pueblo en el deseo de un año superior.

Para los que desean conocer la trayectoria histórica de la nación cubana saldrá complacido al visitar sitios de nuestra guerras por la independencia, como Mangos de Baraguá, la Loma de San Juan, El Viso y el Árbol de la Paz, relacionados con la Guerra Hispano-Cubano-Norteamericana, el Área Monumental 26 de Julio con sus cuatro monumentos nacionales: el antiguo Cuartel Moncada –hoy Ciudad Escolar 26 de Julio y Museo–, el Palacio de Justicia, el antiguo hospital Saturnino Lora –hoy Parque Abel Santamaría– y la Escuela Normal de Oriente–hoy Centro de Superación Pedagógica–.También podrá visitar la Loma del Intendente, en el barrio del Tivolí, escenario principal del levantamiento armado de la ciudad el 30de noviembre de 1956, en espera del yate Granma; el Callejón del Muro, donde cayera ultimado el joven Frank País García; las casas natales de José María de Heredia, el primer poeta romántico de América, la del lugarteniente general Antonio Maceo, y otros tantos sitios de alto interés histórico.

Deseos de volver pronto

Protagonistas de tantas historias y leyendas, el pueblo santiaguero se caracteriza por su espíritu de lucha y su pasión por el amor patrio. Es un pueblo alegre y optimista capaz de intercambiar con entusiasmo sobre las cuestiones que mueven al mundo de hoy. Posee un alto arraigo por la cultura popular y defiende su patrimonio histórico, sus tradiciones y costumbres. Venga a Santiago de Cuba y encontrará un lugar amable y dispuesto amostrarle su cultura y su sonrisa, podrá conjugarse lo desea la vida urbana –intensa y amena–con una naturaleza siempre presente.

Este Caribe santiaguero le proporcionará el sentirse cubierto de brillante sol, bañado por un mar azul inigualable, acompañado de montañas y palmas, repleto de mestizajes y criollismos, cómplice de la música y el ron, caminante de plazas y callejuelas, descubridor de retazos de esta ciudad de todos los tiempos, donde el disfrute pleno de sus emociones personales tendrán por colofón el deseo de volver siempre. Patrimonio y turismo se estrechan las manos para convertir este territorio patrimonial del Caribe en un destino turístico apetecible e inolvidable.

Escrito por el MsC. Omar López Rodríguez, director de la Oficina del Conservador de la Ciudad de Santiago de Cuba. Tomado de Caribbean News Digital

One thought on “Santiago de Cuba: patrimonio y turismo estrechan lazos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s