Develan sorpresas de mayor evento del libro en Cuba


La virgen del la Caridad del Cobre. Símbolo de cubanía

Santiago de Cuba, 27 nov.- La Editorial Oriente, con sede en esta ciudad y una de las más importantes del país, confirmó que en la venidera 24 Feria Internacional del Libro sacará tres títulos de la Dra. Olga Portuondo, una de las personalidades homenajeadas en el evento cultural de mayor masividad en el país caribeño.

Aimara Vera, directora de la institución, dijo que un total de 10 volúmenes de la también Historiadora de la Ciudad de Santiago de Cuba estarán a disposición del público lector.


Misericordia

Especificó que con el sello de la Editorial Oriente, saldrán ¡Misericordia! Terremotos y otras calamidades en la mentalidad del santiaguero, La Virgen de la Caridad del Cobre: símbolo de cubanía, y Entre esclavos y libres de Cuba colonial.

Otros textos de la Dra. Olga Portuondo, Premio Nacional de Historia (2005), Premio Nacional de Investigación (2006) y Premio Nacional de Ciencias Sociales y Humanísticas (2010), que estarán presentes en la 24 Feria Internacional del Libro serán: Manuel María Pérez: polígrafo cubano, Un liberal cubano en la corte de Isabel II, Biografía de Nicolás Joseph de Rivera y Una derrota británica en Cuba en 1741, entre otros.

Diccionario básico de religiones de origen africano en Cuba

Diccionario del amor

Para el mayor suceso editorial de Cuba, la Editorial Oriente también llevará otros valiosos títulos, como son los diccionarios Básico de Religiones de Origen Africano en Cuba, que contiene una relación de términos relacionados con esas manifestaciones y su significado; Básico Escolar, fruto de la labor investigativa de los expertos del Centro de Lingüística Aplicada con unas 12 mil entradas; de Cualidades, Defectos y Otros Males del Cubano, donde se describen los modos de actuación, los vicios e indisposiciones del individuo nacido en la Mayor de las Antillas; y el Diccionario del Amor, que contiene el significado de una gran cantidad de términos relacionados con el mundo de la sexualidad.

Remembranzas desde el fogón

Grandes expectativas ya causan otros textos, que estarán en la Feria Internacional del Libro 2015, entre ellos Cócteles cubanos 1100 recetas en el tiempo, que contiene una serie de deliciosos preparados nacionales, Remembranzas desde el fogón, volumen que promete sencillos platos que acompañan al cubano desde la niñez, y El sabor de la cocina cubana, texto de cocina cubana con platos tradicionales del arte culinario nacional.

A la historiadora Olga Portuondo y al escritor, ensayista y músico Leonardo Acosta, Premio Nacional de Ciencias Sociales e Historia, y Premio Nacional de Literatura, respectivamente, estará dedicado la 24 Feria Internacional del Libro, que tendrá a la India como país invitado de honor, del cual se editarán 22 textos, la mayoría de autores contemporáneos, que incluyen géneros como la novela, el cuento y la poesía.

Esta nueva edición tendrá, además, la novedad de extender sus actividades hasta el mes de abril, y hasta el momento, han solicitado asistir a la gran cita editorial cubana naciones como Argentina, Estados Unidos y México.

Las campanas santiagueras y algo de su historia


catedral de santiago de cuba_campanario

Escrito por Alicia Brito Castañón

Las primeras iglesias que existieron en Cuba datan del siglo XVI cuando los españoles comienzan el proceso de conquista y colonización. El adelantado conquistador Diego Velázquez de Cuéllar (1465-1524) funda las primeras siete villas de Cuba; la número cinco fue Santiago de Cuba, el 25 de julio de 1515.

Una vez fundada la villa Diego Velázquez toma la decisión en 1522 de trasladar el rango de Catedral de la iglesia de Baracoa para la de Santiago, así como, el horno de fundición de oro con el propósito de convertirla en la ciudad principal del país.

A partir de este momento la vida de la sociedad santiaguera comenzará a experimentar cambios de diversas índoles; y tal vez, sin que la sociedad se percate las campanas ubicadas en las torres de la iglesia Catedral acompañaran estos cambios a través de sus toques.
Introducidas en España a través del cristianismo, las campanas también llegan a Cuba para desempeñar funciones eclesiásticas y por qué no de orden civil además.

Consideradas por algunas bibliografías un instrumento musical debido a los sonidos que ellas pueden lograr, las campanas para mí criterio van mucho más allá, son legendarios medios de comunicación del mundo antiguo y del moderno también. Son damas de bronce que desde los campanarios de los templos religiosos logran llevar un mensaje de liturgia o dar las coordenadas del tiempo.

Gracias a una crónica de Ramón Cisneros Justiz, se puede conocer que las primeras campanas santiagueras fueron hechas por manos criollas.

(…) las primeras campanas fundidas en Santiago de Cuba salidas del taller de fundición, alfarería y labrado de piedras levantado por maeses Toledano en la primera mitad del siglo XVII en el espacio ubicado en la actualidad por la Iglesia de San Francisco, llamados por aquellos tiempo El Cocal, por la proliferación de matas de coco.

(….) ya se explotaban los yacimientos de Cobre en Santiago del Prado (el cobre) y como el hombre conocía los secretos de la metalurgia, se preparó las condiciones para obtener el bronce necesario que le permitirá fabricar campanas en una ciudad donde cada quien de aquellos adinerados deseaba alzar un mérito antes Dios con obsequios a los templos y otro al Diablo al mantener la esclavitud

En el Tomo II de las crónicas de Don Emilio Bacardí aparece una nota respecto a las campanas que dice así:

En Santiago de Cuba, las campanas de las iglesias, no son voleadas, ni tienen tampoco verdadero campanero cada iglesia; en ninguna parte, quizás, se repican tanto las campanas para fiestas etc. y se repican tanto porque los campanarios están a disposición de los muchachos. A la torre se encaraman corriendo, a la primera señal del sacristán, y agarrado cada cual de la cuerda del badajo de una campana, allá van notas al espacio según sea la solemnidad, y van los toques a compás de esta centinela que conoce todo el mundo, y que el cubano santiaguero repite interior o inconscientemente, al oír el alegre repiqueteo:
TAN, TAN, TAN…Juanica la vieja no tiene fustán… TAN, TAN, TAN… Cayuco; pepe en camisón… TAN, TAN, TAN

Para el hombre de la Europa medieval el tiempo tenía dos referentes fundamentales: uno de carácter físico, el sol; otro de tipo cultural, las campanas de las iglesias.

La jornada es decir las veinticuatro horas del día se dividía de acuerdo con las horas canónicas. Cada tres horas las campanadas de las iglesias monásticas anunciaban el rezo correspondiente: a medianoche, Maitines; a las tres, Laudes; a las seis, Prima; a las nueve de la mañana, Tercia; a mediodía, Sexta; a las 15 horas, Nona; a las 18, Vísperas y a las 21 Completas.

Desde que las campanas existen en nuestro terruño, el sonido de las mismas está relacionado con toda clase de acontecimientos, tanto en el orden religioso como en lo social. En la religión, el uso primero y principal ha sido, y es, convocar a los fieles a los actos del culto y en lo social, nos anuncia una situación de peligro como inundación, tormenta, terremoto, incendio, etc. y cuando se trataba de un entierro se podía saber a través del toque si el occiso era un niño, un anciano, hombre o mujer.

El lenguaje de las campanas es variado y complejo por ejemplo: el viático se anunciaba con un toque de dos campanadas graves, una pausa, una grave y una pausa, y así repitiendo el ciclo unos minutos; el toque de ánimas se hace a las nueve de la noche en invierno y una hora después en verano; es un toque que invitaba a rezar por las ánimas del purgatorio, y consistía en cinco campanadas graves, una pausa y tres clamores; y así se repetía el ciclo durante unos minutos y el toque de arrebato daba la señal de alarma cuando se producía un peligro.

La otrora villa de Santiago de Cuba cumplirá próximamente V siglos de estar en el corazón de su pueblo y todos los campanarios de las iglesias homenajearan con sus peculiares toques tan importante fecha en la historia.

Tomado de Caribbean News Digital

Tesoros del museo más antiguo de Cuba (+fotos)


Museo Provincial Emilio Bacardí, primero creado en Cuba
Museo Provincial Emilio Bacardí, primero creado en Cuba

Por Armando A. Céspedes C.

Santiago de Cuba, 16 oct.- La antigua villa colonial, hoy ciudad de Santiago de Cuba, guarda innumerables sitios de excelencia. Uno de ellos es el museo municipal, actualmente provincial, Emilio Bacardí Moreau, lugar muy vinculado a la historia local y nacional.

En ese sagrado sitio se pueden encontrar las más disímiles reliquias atesoradas por dos santiagueros dignos: Don Emilio y su esposa Elvira Cape y Lombard. Por eso, le sugiero que si visita la urbe o vive en ella, vaya y disfrute de las muestras relacionadas con José Martí.

Inauguración del Museo Provincial Emilio Bacardí
Inauguración del Museo Provincial Emilio Bacardí

Allí, ante el asombro de nuestros ojos, podemos sentir muy de cerca su figura, su respirar, sus anhelos de independencia para Cuba, cuatro letras sagradas de nuestra nación, y hasta sus dolencias.

Lo primero, si quiere echar marcha atrás en el tiempo, es contemplar con absoluto dolor tres rocas de la habanera cantera de San Lázaro, lugar donde realizó trabajos forzados por una condena impuesta por las autoridades españolas en 1871, siendo casi un adolescente, período de su vida que le hizo confirmarse como un severo luchador contra los desafueros hispanos en la colonia de Cuba.

Ello, además, nos hará recordar los grilletes que le marcaron el alma y la piel, luego convertida una parte de ellos en una sortija regalada por su madre, con el nombre de Cuba, su gran amor, y que le hizo vestir para siempre de color negro, luto imperecedero por su país, atuendo que solamente cambió al pisar tierra cubana el 11 de abril de 1895.

Más acá en el tiempo se abre la memoria, y nos imaginamos su azaroso apostolado, esta vez representado por uno de sus trajes: la levita negra, el saco y el chaleco que utilizara en tribunas de Tampa cuando pronunciara los discursos nombrados Con todos y para el bien de todos, con fecha 26 de noviembre de 1891, así como el de Los Pinos Nuevos, realizado al día siguiente.

Sin olvidar que allí está, casi sin identificación de colores por el paso del tiempo, una bandera que adornaba la tribuna en la que pronunciara un discurso encendido a los emigrados de Cayo Hueso, aquellos que le dieron, sin remilgos, lo que se necesitara para liberar a la Patria oprimida.

Foto antigua del interior del Museo Provincial Emilio Bacardí
Foto antigua del interior del Museo Provincial Emilio Bacardí

Una pluma nos sorprende, pues de ella salieron varios escritos, entre ellos, una carta dirigida al Mayor General Antonio Maceo cuando el valiente guerrero vivía en Costa Rica. Ello nos hará recordar sus ardientes llamados a luchar por la libertad de Cuba; a su lado un pisapapeles, ¡cuántos ardientes documentos estuvieron bajo su fiel custodia!

Poco sabemos de la sagacidad del Apóstol, y por eso de inmediato se abre ante nuestros ojos asombrados un hermoso estuche dental, de los que solían utilizar los especialistas, pero con una artimaña: un doble fondo en el que el Maestro enviaba documentos al doctor Zambrano en la ciudad de Manzanillo, en 1894. ¡Por liberar a Cuba valían todos los procedimientos!

Al fin, llegó el día del arribo a costas cubanas, es el 11 de abril de 1895. Martí, Gómez y otros cubanos se montan en un bote bajo la lluvia entremezclada con la luz de la luna, y reman hacia la tierra amada.

Uno de los remos está allí, ante nuestros ojos con una sigla B:F:Co, pero eso descubrir su significado no tiene valor; lo que vale es sentir el puño firme y tenso de quienes lo utilizaron para arribar pronto a la playita de Cajobabo.

Allí aun se pueden sentir los gritos reprimidos o alegres de los expedicionarios, se escucha el ruido potente cuando se mete el remo en el agua oscura del Mar Caribe, cuando se tensan los brazos, los del Apóstol Martí entre ellos.

Callejón Bofill, en el Museo Emilio Bacardí, donde se puede respirar el ambiente colonial de Santiago de Cuba
Callejón Bofill, en el Museo Emilio Bacardí, donde se puede respirar el ambiente colonial de Santiago de Cuba

Pero hay más.

Se siente el caminar, transitar entre montes, cruzar ríos, contemplar árboles, dibujarlos, describir sus bondades, mirar con ojos sagaces de botánico, de geógrafo, de estudioso de la naturaleza le va marcando el tiempo, el día a día en su diario de campaña.

Su traje claro, sus botas altas, su ropa; su corbata de seda negra, el pañuelo para secarse el sudor o la lluvia perseverante están allí, delante de nuestros ojos, aun viven en el cuerpo del Maestro.

Pero, cae gloriosamente el 19 de mayo de 1895. Su ímpetu le juega una mala jugada: cae ante las balas enemigas. Su cuerpo exánime lo recogen los españoles quienes presurosos lo trasladan y entierran.

En el museo están instrumentales médicos, algunos de ellos, utilizados con fecha 24 de mayo de 1895, para exhumar su cadáver y embalsamarlo, y le seguro que son un golpe severo a los sentidos.

¡Qué dolor sentir que aquellos ingenios arrancaron partes del Maestro! Y sube de tono la sorpresa cuando se lee el acta de la exhumación de esos restos con puño y letra del Dr. Pablo V. Valencia, con fecha 24 de mayo de 1895, en Remanganagua.

Colocación de la primera piedra en la construcción del Museo Emilio Bacardí.
Colocación de la primera piedra en la construcción del Museo Emilio Bacardí.

En el documento aún se lee:

1º. Se cree que (el cadáver) tendrá próximamente unos 48 años.

2º. A la sazón en que desembarcó en esta Isla por ponerse al frente del movimiento revolucionario, estaba regularmente nutrido, constitución regular y temperamento biliares, aunque delgado, bien (…), de estatura regular…

Además, se une una copia escrita a máquina del Acta referida a la identificación y enterramiento del cuerpo de José Martí, a lo que se unen restos de aquel ataúd de madera que apenas costó 8 pesos, pero que tuvo al cadáver del Mártir de Dos Ríos en su traslado hacia la ciudad de Santiago de Cuba.

Y por si fuera poco allí la tarja de mármol del nicho número 134, el lugar donde descansaron sus restos en el Cementerio Patrimonial Santa Ifigenia, el mismo sitio que fuera acremente criticado por Salvador Cisneros Betancourt, al decir que no era meritorio de la estatura de Martí; tales palabras levantarían el entusiasmo y esfuerzo de las maestras de la escuela pública santiaguera No. 3 Spencer, y luego de toda la ciudad y de Cuba.

Por último, allí dentro de la vitrina cuelga el fusil que llevara el Maestro entre sus pertenencias. Permanece mudo, y aunque no lo crea, apuntando hacia el mismísimo Norte, aquel que criticara señalándolo como “revuelto y brutal que nos desprecia”. ¿Coincidencia?

Culmino con esta visita. El lugar guarda celosamente las pertenencias del Delegado del Partido Revolucionario Cubano, del Mayor General, del Ejército Libertador del Héroe Nacional de Cuba.

Ellas nos dicen a todos los cubanos de buena voluntad, que no pueden ser, no son, ni serán nunca simples objetos museables sino verdaderos tesoros de la historia cubana presentes en el museo provincial EMILIO BACARDÍ MOREAU, de la antigua villa de Cuba, hoy ciudad de Santiago de Cuba.

Emilio Bacardí Moreau
Emilio Bacardí Moreau

(en video) Santiago de Cuba, capital del Caribe


(en video) Santiago de Cuba y sus valores en medio milenio