Amor por Cuba… al extremo


Hay quienes llevan el amor por Cuba a donde quiera que van; muchos, aunque no miran atrás, jamás olvidan la tierra que les vio nacer; algunos la dejan y no desean volver ni de visita; unos cuantos, cuando la ven por primera vez, quedan prendidos como niño hambriento que mata desesperadamente la curiosidad.

Esos últimos se convierten en hijos adoptivos, llevan la devoción al extremo y lo vociferan a los cuatro vientos, o lo que es lo mismo, en las redes sociales. Miriam Galvani y Graziano Lucchesi, una pareja de italianos que conoce muy bien a Santiago de Cuba, sienten un amor que roza lo idílico y lo incomprensible.

Ellos gritan su devoción, y bien fuerte, en Facebook: de todas las páginas que de manera general están dedicadas a Santiago de Cuba, administran las que más seguidores tienen, “Santiago es Santiago” que hasta la fecha tiene casi 14 mil “Me Gusta”.

santiago-es-santiagoSon, entre la comunidad santiaguera en Facebook, celebridades modernas.

Graziano llegó a la urbe por primera vez el 15 de marzo de 1997, la figura ecuestre de Antonio Maceo, en la Plaza de la Revolución, fue el primer saludo; el segundo, una intensa lluvia jamás vista por él en las restantes visitantes durante dos décadas.

A pesar de eso, “me enamoré de la ciudad”, me confesó, “y por eso creé la página”. La segunda razón fue mucho más noble: “por todas las personas que viven fuera de Cuba. Me anima mucho cada vez que alguien me dice «Gracias por compartir fotos de mi ciudad, de mi calle…», nunca fue mi intención ganar dinero con ella, solo gratitud a todos los amigos santiagueros dentro y fuera de Cuba”.

Una de las cosas que más le gusta de Santiago de Cuba –y quizás sea una particularidad que comparten muchos de los italianos que hoy prefieren vivir en esta urbe–, es su semejanza con algunas regiones de Italia, en especial aquellas urbes que han surgido limitadas por el mar y las montañas, “la veo como mi segunda ciudad natal, he estado aquí 26 veces”, sentencia.

Este hombre, de mediana edad, se desplaza en la ciudad como un conciudadano más. Solo unos pocos detalles delatan su procedencia extranjera. El español imperfecto es el principal enemigo de su capacidad de mimetismo. Se mete por los vericuetos y recovecos de una antigua ciudad colonial de calles zigzagueantes, ondulantes y retorcidas, y lejos de extraviarse, encuentra las imágenes más sorprendentes.

miriam-y-graziano“La misma idea del nombre, Santiago es Santiago, es bien curioso. Lo leí en un ómnibus y me pareció muy singular, no sabía que formaba parte de la frase «Santiago es Santiago, y con el esfuerzo de todos, Venceremos», pero me pareció atractivo, y se quedó, más tarde supe a qué se refería”, explica.

El amor solo se siente intensamente cuando es contagioso y se comparte. Graziano hizo exactamente eso con su compañera de vida, Miriam Galvani, quien también administración la página Santiago es Santiago. Ella ya se declara, abiertamente, otra “hija adoptiva”.

Las escenas que recibieron a Miriam, cuando llegó a Santiago de Cuba por primera vez, fueron las peores: diciembre de 2012, dos meses después del paso del huracán Sandy, el peor ciclón que muchos recuerdan por estos lares.

“Me encantó”, me dijo, y cinco años de visitas ininterrumpidamente confirman sus palabras, “cuando tenemos fecha para regresar, soy la primera en arreglar las maletas, envolver regalos… Santiago nos unió más, pues ya no somos tan jóvenes, no vamos a construir una casa, una familia, pero sí podemos construir un puente, y Santiago es Santiago, es un puente, entre nosotros, y con las personas que en el mundo se interesan por Santiago de Cuba”.

“¿Por qué un italiano le dedica una página a Santiago de Cuba?”, les preguntó en una ocasión un cubano que vivía en España. Y de la curiosidad nació, poco a poco, una gran amistad. “Esa es una de las más hermosas experiencias que hemos tenido”, asegura Miriam, aunque en la conversación descubro que no todo provoca sonrisas.

En un mundo donde la política parece transversalizar todo lo relacionado con el ser cubano, incluso las relaciones en Facebook, esta página, abiertamente declarada un remanso de esa realidad, tampoco logra escapar del todo.

De los temas que no tratan en la página, ni la política, ni la religión o debates ideológicos, Miriam advierte que “es para evitar las discusiones entre los seguidores, si alguien necesita polemizar, pueden hacerlo en otro lugar. Lo más importante es que quienes visiten e intercambien en la página, lo hagan por la añoranza que sienten por la ciudad, la misma que sentimos Graziano y yo”.

“Tengo temor, a veces, cuando subo una foto que pueda estar relacionada con un lugar vinculado a la política, pues las personas entonces piensas que estoy expresando una ideología, y creo que esos lugares también forman parte de la historia, o sea, son parte de la ciudad más allá de estar vinculados o no a la política”, asegura Graziano y añade que “cuando subo una foto de un lugar como Chicharrones, dicen que estoy poniendo cosas feas y que es una página contrarrevolucionaria, cuando pongo un lugar como el antiguo ayuntamiento, dicen que es una página comunista, cuando pongo una foto de un plato de comida, dicen que estoy haciendo publicidad… y yo simplemente amo a la ciudad de Santiago de Cuba, es muy sencillo, amo a la ciudad y ya”.

Santiago es Santiago se creó en Facebook el 22 de julio de 2013, fecha del cumpleaños de Miriam Galvani, y sin ataduras políticas de ningún tipo, tampoco fines comerciales, publicitarios o de lucro, se desmarca de toda clasificación para caer en la más sencilla e increíble de todas: amor de dos personas por una ciudad que, aunque no es la suya, la aman –a su manera– como la propia. Así de simple.

Plaza de Marte: la llave del Centro Histórico de Santiago de Cuba


Plaza de Marte, foto aérea tomada en octubre de 2014. Algunos edificaciones muestran hoy una nueva imagen.
Plaza de Marte, foto aérea tomada en octubre de 2014. Algunos edificaciones muestran hoy una nueva imagen.

Desde uno de los bancos de la Plaza de Marte, entre la bondad de la sombra que proporciona una de las dos pérgolas y la escasa brisa tropical, Melba refresca el intenso calor que aún en septiembre azota a quienes viven en la ciudad de Santiago de Cuba.

Muy cerca de la escalera que miles de personas atraviesan cada día, cuando recién se bajan de las camionetas, ella se deleita con el incesante ir y venir de la marea de santiagueros y santiagueras: la madre que casi “vuela” con el niño en brazos para no llegar tarde a su trabajo, los cientos de profesionales con uniformes de la Empresa Eléctrica, ETECSA o del Banco, también los jóvenes que hacen suyas las calles con su vestuarios marrones de preuniversitarios o amarillos de secundaria.

Melba, desde la comodidad de su pequeño remanso, confirma lo que muchos en algún momento han pensado: es la Plaza de Marte, uno de los lugares más céntricos, populares y transitado de la ciudad de Santiago de Cuba.

plaza de marte_mapa

Razones que convierten la Plaza de Marte en llave del Centro Histórico

La primera es que la Plaza de Marte, junto a su entorno, se convierte en uno de los ambientes urbanos más importantes de la ciudad. En él, depende de cómo se mire, nacen o mueren los tramos más populosos de céntricas arterias de la urbe: Enramadas, Aguilera, Garzón y muy cerca la Avenida de los Libertadores; y eso significa gran tránsito de vehículos y afluencia de personas.

Además, esta zona, más que ninguna otra, ha experimentado en los últimos años un palpitar constructivo agitado que le ha dotado de significativos atractivos: la Casa del Vino, tienda para la venta de instrumentos musicales “Sindo Garay”, la Chocolatería Fraternidad, el Club Iris Jazz… y más reciente, es una de las zonas wifi que existen en la urbe.

Otra razón ya la mencionaba: los miles de personas que acceden cada día al Centro Histórico de la ciudad, entran, cual si fuese un gran torrente de agua, justamente por la calle Enramadas, cuya parte más populosa y vistosa –y más ahora con la nueva pavimentación–,empieza en Plaza de Marte.

calle ernamadas_foto actual

Sus bancos, jardines y pisos, han sido testigos singulares de la vida social de Santiago de Cuba. En ellos unos cuantos declararon las más profundas promesas de amor, se trazaron planes revolucionarios durante los años de la dictadura de Batista, quinceañeras vistieron y exhibieron sus mejores galas y rostros, padres han visto crecer a sus hijos y nietos, y muchos protagonizan encarnizadas peleas sobre la pelota y la actuación del equipo local, el de Las Avispas…

Escultura de Camilo Cienfuegos, en la Plaza de Marte, de Santiago de Cuba.
Escultura de Camilo Cienfuegos, en la Plaza de Marte, de Santiago de Cuba.

Santiago de Cuba, considerada la capital de la historia del país, tiene en la Plaza de Marte un importante lugar de homenaje a su pasado. Existen tres estatuas dedicadas a las figuras de Perucho Figueredo, autor del Himno Nacional Cubano, al general de división Francisco Sánchez Hechavarría, primer gobernador electo de la entonces provincia de Oriente, y del general de brigada y distinguido cirujano e investigador, doctor Joaquín Castillo Duany, primer cubano explorador del Polo Norte. No podía faltar en un lugar como este el tributo al Héroe Nacional de Cuba, José Martí, además del capitán Montes de Oca y el comandante Camilo Cienfuegos.

vida cultural_plaza de marte

Plaza de Marte, en el corazón de los santiagueros y santiagueras

Llega el fin de semana y con el él las perretas diarias de Fabián, quien quisiera pasar todas las noches montando chivos, hasta el cansancio, en la Plaza de Marte. A pesar de sus tres años de edad, él ha aprendido a identificar esas jornadas nocturnas de disfrute, cuando en la mañana la mamá no lo lleva al círculo infantil.

Cuando cae la tarde, sobre todo los fines de semana, este espacio público de la ciudad se transforma: cientos de personas que esperando la ausencia del astro rey, salen y toman este lugar. Entonces las conversaciones no se hacen esperar, tampoco los bailes siempre acompañados de la actuación de un talento joven local o importantes agrupaciones como el Septeto Turquino, se comentan las noticias del día, las estatuas vivientes con su casi imposible inmovilidad también hacen su presentación.

Y claro que no se puede olvidar la algarabía infantil que se expande y llega a cada rincón. Los chivos comienzan a hacer su interminable recorrido, ese que conocen de memoria, los pequeños corren, caminan, se meten entre las personas con una gran sonrisa en sus rostros y los padres detrás, siempre atajándolos…

Interesantes leyendas atesora la Plaza de Marte desde el siglo XVIII, al ser utilizado para ejercitar a las tropas de la metrópoli, entonces en el llamado Campo de Marte en alusión al Dios de la guerra en la mitología griega. Pero hoy, testigo del paso de miles de personas cada día, ofrece cobija al necesitado de un momento de frescor, de privacidad para el que enamora, y protección para el niño que juega.

Y sobre todo, la Plaza de Marte da la bienvenida al transeúnte curioso o habitual, que se dispone a recorrer el Centro Histórico de la ciudad, por cualquiera de sus arterias.

plaza de marte_foto aérea
Plaza de Marte, considerada la llave del Centro Histórico de Santiago de Cuba